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© AnneC.Savadge
SABOR
A VIRGEN
Sus noches huelen a oasis de riachuelos intensos,
aspiran a paisajes de un mar que se mira lejos
formando melodias que recorren tiernas pruebas.
Fantasma? Corazon o sonrisa?
un cuerpo feliz que fluye
sobre la presencia del dia.
Fugaces miradas como ruego amoroso,
que se esconden es sus pestañas densas y oscuras,
noches que me saben a salitre de virgen,
y bajo sus muslos calidos
se pierde mi resistencia
en una presencia de ilusiones.
Añoro pasar como nube sobre su frente,
o como sombra de aurora para iluminar su rostro.
Me encuentro en la pureza de una risa sonora
donde corro al llamado de su cuerpo salvaje,
caderas que se estremecen
con la fuerza de mi vientre en el suyo,
imagen de calma que va arrasandolo todo,
que va arropando sus senos en mi manos.
Sus noches me huelen a quejidos del alba,
me saben a mujer que llora con los ojos del alma
los que yo veia a traves de sus lagrimas,
pupilas que delataban el dolor de su vez primera
y se arraizaban en mi con inocencia,
con pureza de luceros que regresan
a una luna nueva.
Sus noches huelen a trigales frescos,
jazmines virginales que se abren en mi espiga.
me resisto frente a la tentacion
de deshojar la rosa
que ante mi se entrega con dulzura,
pero me aprisiono en la ansiedad de su juventud,
y me arrebatan sus caricias de adolescente
jugando a ser mujer.
Sus noches me huelen a deseos de viajar
por el sendero que me lleva hasta lo profundo de su ser
caminar por sus calzados secretos
que solo yo pude comprobar,
me entrego en la danza de sus piernas
y me encierro en la pasion de su gemir
Sus noches me huelen
a petalos cerrados,
capullos primerizos
que fui el primero en abrir
Alfredo Leal
Duende Gris
DuendeGris@aol.com

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