RENACER

Muy enamorada se unió,
al hombre que creyó la amaba,
ciega de amor, tarde comprendió,
que estaba muy equivocada.
 
Nunca se hubíera imaginado,
que aquel que le  juraba amor,
sería un ser ruin y despiadado,
sembrando en su vida miedo y dolor.
 
Caminar a su lado, baja la mirada,
siempre detras callada y silenciosa,
aquella mujer soñadora e ilusionada,
se tornó muy triste y nerviosa.
 
Al pensar en el tiempo compartido,
al lado de una persona tan despiadada,
se pregunta, cómo pudo haber vivido?
cómo pudo permitir ser humillada?
 
Donde hubieron caricias, llegaron golpes,
donde habia amor, el odio llegó y se apoderó,
insultos, vituperios y miles de reproches,
el hogar, en una cruel prisión se convirtió.
 
Por muchos años, esta condena sufrió,
sus ilusiones y sueños se esfumaron,
hasta que un buen día de su lado escapó,
sus días otra vez de luz se llenaron.
 
Al fin liberada de ese triste ayer,
hoy respira tranquila en libertad,
orgullosa de su nuevo renacer,
regocijándose en su paz y serenidad.
 
 
María Teresa Feliciano
Puerto Rico
Derechos reservados©®

 

            

 

 

 

 


 

Entrada  -  Biografía  -  Mi Portal Portal Amigos   -  Agradecimientos
Contactarme   -   Leer Libro visitantes    -   Firmar libro visitantes